Paz, sólo paz,no más quiero
que paz.un rincón tranquilo
donde el sol dore mi tarde
como tarde de domingo.
Un amor bastabte y libre
oculto por el olvido
en prado de soledad
florecido de amarillo.
Si lo eterno:el agua, el sol,
el azul, la brisa, el ritmo
de las ideas divinas,
la vision del infinito.
serán bastante el encanto
de la mujer,la rosa, el libro.
después, como el agua lenta,
sepenteará el idealismo.
¡Alas, venid! ¡quiero irme
a mi sueño!¿amor,idilio,
ve llegando, ve llegando
recoje en mis sentidos!
Juan Ramón Jiménez
(1908,moguer)
